Una moda de lo feo y lo bizarro hace furor en Japón

 

Piercing, aritos, expansores de orejas, mutilaciones que le hacemos a nuestro cuerpo como una forma de torturarnos. Yo la verdad que no tengo ni un sólo tatuaje, le tengo fobia a todos los elementos punzo-cortantes por una niñera enferma que me amenazaba con agujas y cuchillos carniceros (de los más grandes). Un episodio más en mi colección de traumas.

Por ello estas perforaciones me causan un impacto doble, a veces voy caminando por la calle y veo a ciertos individuos que me causan no sólo impacto, sino verdadero estupor, como si me doliera a mí mismo lo que se están haciendo.

 

Ni hablar de esas cadenas de emails que se arman con hombres poniéndose piercings en sus genitales, abriéndose en dos el pene y después reconstruyéndolos con barras de metal atravesadas. (Siempre me quedó una duda con eso… ¡¿después su pene es funcional?!) Tantos problemas pueden ocasionar estas cosas…

Imaginate. Estás en el aeropuerto, te hacen pasar por el detector de metales y te dicen: “Señor, usted tiene una cantidad de metal muy alta en su… este… en su… pene“. CHAN. Y te llevan aparte para que te bajes los pantalones y así puedan verificar que no sos un asesino, ni un terrorista, ni un loco de la guerra. Pero no. Quizás se encuentren con algo peor: la imagen de un pene partido en medio, unido por piercings. (Risas, chistes, llaman a otros guardias y hasta si fuera un poco más normal te sacarían fotos).

 

Pero esto va más allá. Estas personas que hacen todos los intentos de maltratar su cuerpo con incontables piercings, no contentas con tanta mutilación, quieren llevar la cultura y la moda de lo feo más allá.

El producto de estas atrocidades se denomina “Bagelhead” (cabeza de Bagel), haciendo alusión a los bagels, esos panes con un orificio central. Aquí pongo una imagen que encontré en la web:

 

Dicen que el resultado no es permanente, porque al día siguiente de la aplicación, la piel vuelve a la normalidad porque el cuerpo absorbe la solución que es inyectada. De todas maneras, yo que ellos me fijaría muy bien e investigaría concienzudamente qué es lo que están inyectando en mi cuerpo, sobre todo si es una moda que genera una determinada adicción, y que para repetir la misma experiencia estaría implicado tácitamente que tengo que someterme a una segunda inyección para lucir igual.

Yo desconfiaría inclusive de los estudios más avanzados de investigación con respecto a las drogas que se utilizan, porque los verdaderos resultados en realidad surgen después de años y años de experiencia. Sería una estupidez que estas mismas personas que usaron esas inyecciones a largo plazo descubriesen que se han inyectado algo tóxico, letal, cancerígeno o algún químico que genere un efecto secundario perjudicial en cualquier ámbito de su vida personal.

Digamos que estas personas están ofreciéndose a sí mismas como conejillos de indias para las drogas que se están usando, un mercado potencial hay, por lo tanto obviamente muchas empresas están fabricando las drogas y no creo que tengan un estricto control en el número de veces que las usan.

 

Inclusive Shannon Larratt, el mismísimo fundador de Bizarre Magazine, que fue la revista que estaba alertando acerca de esta excéntrica moda que se estaba haciendo cada vez más popular, estima que hay un elevado número de personas ya han probado esta nueva tendencia, y el número de personas estaría en el orden de las diez mil. Con respecto a los riesgos secundarios de esta intervención adviritó:

“La mayoría de la gente toma a estas inflamaciones como un juego, pero en general no es algo que me gustaría recomendar por los riesgos de infección que existen”.

 

Además, realmente no puedo entender cómo estas personas quieren tener un look que podría aparentar que nos terminar de romper la cabeza a golpes o que tenemos un caso realmente extraño de una enfermedad que causa inflamaciones. Es monstruoso, parece que han tomado la estética de las películas de Frankenstein. Todo esto es preocupante, sobre todo que el tema se haya hecho tan famoso y haya trascendido tanto hasta volverse un Top Trend de los blogs, Twitter y todas las redes sociales.

 

Acá les dejo una galería de imágenes para que vean otros ejemplos de “bagelhead”, ya que puede hacerse en la cabeza, los brazos, o en cualquier parte del cuerpo… (los dejo a su criterio).

 

 

IMÁGENES:

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Si quieren leer más información, les recomiendo el siguiente artículo: Una moda que causa espanto es furor en Japón

 

 

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Acerca de richmza

Estudiante de ingeniería química. Químico analista, blogger, escritor y webmaster. Ver todas las entradas de richmza

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