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El acoso sexual

Inevitable, molesto, morboso, oculto, infierno silencioso, dañino, oportunidad de trabajo, todo depende de cómo te lo tomes. Debo decir que no soy Brad Pitt pero que hay mucha gente que me acosa. Gracias a Dios nunca me pasó en el laburo y sólo he tenido que escuchar comentarios buena onda del tipo “Esa camisa te queda bien”, o sino “Hoy te viniste muy lindo”, pero son comentarios menores, inocentes, ingenuos, y que te los dicen como quién habla del cielo, de un cuadro o de cualquier cosa bonita y por ende, te hacen sentir cómodo y no un objeto, no un repasador que después de usado lo podés tirar debajo de la cama, y mezclarlo con todas las cosas sucias que guardas en tu subconsciente.

El sábado pasado tuve que llamar a las 8 am de la mañana a una persona muy desubicada, diciéndome cosas importantes por mensajes de texto, celando, opinando cosas que no venían al caso, y con un nivel de morbo importante. Fue feo, violento e innecesario que generó en mi una reacción violenta: llamar, mandar al carajo, repetir una vez más “No me gusta que me jodan”, como esas innumerables veces que le repetí que No quiero tener sexo. Encima esta persona se daba el lujo de cuestionarme, de querer saber de mi vida íntima, si no tenemos ninguna relación (porque no le interesó mi amistad sino coger con alguien) no es coherente que vengan a hacerte un planteo, cuando no son tu pareja, diciéndote con quién te podés juntar, a la hora que te podés juntar y lo que podés o no podés hacer.

Pero creo que no me molestó el hecho de estar huyendo de una situación sexual, que me estaba rebajando a mi como persona, que me estaba reduciendo a un simple objeto. Lo que más me molestó fue que a la tensión sexual, a la coacción afectiva, al cúmulo insoportable de estupideces y cosas enfermas que leía por los mensajes de texto se le sumara un “Pero vos entendeme, hago esto porque te amo”.

 

“Te amo”…

 

O sea… una persona que te molesta, que te invade, que te asfixia, que te acosa, que quiere arruinarte la vida, que en cierta forma se torna amenazante, que no te deja vivir, que se piensa que sos la salvación para toda una vida de encierro sentimental y espiritual (porque nunca pudo sentir nada por alguien), una persona que se torna molesta y que te tuitea boludeces, que te acosa por facebook y por todas las redes sociales, a quién tenés que bloquear DOS VECES por Twitter porque creíste que iba a cambiar y le diste una segunda oportunidad, porque es una persona energéticamente densa… ¿Realmente puede amarte?

 

“Sí, hay muchas formas de amar, pero el amor es siempre el mismo”. 

 

No se gasten en decírmelo, ya leí muchos libros de autoayuda y también La Biblia, muchas veces. Pero yo no soy Jesucristo, no soy la Madre Teresa de Calcuta y mi tiempo vale. No soy de las personas que soportan estar escapando y repitiendo todo mil veces. “No quiero tener sexo” significa “No quiero tener sexo” (en todos los idiomas), y ni siquiera hay que hablar las cosas que son obvias. El sexo es algo que se vive, es algo que se genera espontáneamente, no hay que hablarlo. No hay que buscarlo. Está ahí, a la vuelta de la esquina, cuando vas a comprar pan a la calle, en la esquina donde trabajan esas señoras a las que todo el mundo acude porque en sus familias le falta algo (sexo, amor, lo que fuera), el sexo está en los ojos de alguien que le gustás, está en las respiraciones profundas que usás para calmarte, porque tenés un jogging y no querés tener una erección en medio de la calle, el sexo, como Dios, como el amor, está en todas partes.

Y considero que esa energía sexual objetivamente no es mala. Uno decide cómo la usa. Uno decide si se quiere voltear a todo el mundo y contagiarse todas las enfermedades de transmisión sexual, uno elige si usar preservativo para evitarlas, o cualquier método anticonceptivo para no tener mil quinientos hijos en un país en vías de desarrollo (por no decir subdesarrollado) donde hay una inflación camuflada por un organismo estúpido e incompetente (hablo del INDEC) que dice que no hay inflación, entre otras.

Considero que el sexo es un tema del que se debe hablar, tenemos que ser capaces de hablar del sexo en cualquier círculo, con educación y con mucha soltura, porque es algo natural. Y es mentira que los animales no gozan, muchos de los animales copulan por simple placer, no sólo para procrear así que no jodan con todo el rollo moral, que me lo sé de memoria.

Y como el sexo es algo natural, no me molestan que me digan: “Sos sexy”, “Me calientan tus labios”, o lo que sea. Lo que sí me da por el quinto forro de las pelotas es que me mientan, que me digan “Te amo” cuando en realidad sé en lo profundo que significa “Quiero coger con vos de una forma desmesurada y si traemos a siete burros y dos niños, mucho mejor”.

 

Algunas verdades veo. Detecto la mentira.

El Amor es una energía poderosa, que fluye por todo el Universo de una forma que ni siquiera sospechamos, el amor es algo que nos conecta a todos, una energía de metamorfosis, que vibrando teje nuestros hilos del tiempo, el amor nos salva, el amor nos cambia, el amor nos modifica para siempre porque la sola experiencia del amor incendia tu espíritu y lo proyecta hacia lo absoluto… Trisa tu ego y te obliga a volar al infinito.

 

Así que pensalo dos veces antes de decirle “Te amo” a una persona que sólo te calienta.

 

 

(FIN)

. . .

(Si alguna vez te acosaron, acosaste a alguien, conocés a alguien que fue acosado o te gustó la entrada, compartilo por tus redes sociales y usá estos links para ciberacosar a alguien)

 

 

Más información:Ciberacoso” en Wikipedia. (Se adapta bárbaro a lo que me está pasando)

 

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Mantras: Conjunción entre música y espiritualidad

The mantra of Avalokiteshvara, OM MANI PADME H...

Image via Wikipedia

El ritmo de vida acelerado, las preocupaciones, las obligaciones, el stress, la rutina, la monotonía, los problemas familiares, de pareja, la ira, la inseguridad, y todos los problemas de la sociedad actual hacen que nuestra mente se vea latigueada constantemente, sin dejarnos usar el potencial completo de nuestra mente. Algunas personas optan por irse de viaje, relajarse de alguna manera, ya sea empezando a ir a un gimnasio, salir a caminar, andar en bici, actividades creativas y demás.

Una opción para algunos es empezar yoga, algunos terminan interesándose sólo por la gimnasia yoga (Haatha Yoga), mientras que otros se acercan más a la filosofía oriental y lo que empezó como una opción para liberar sus mentes terminó convirtiéndolos al budismo, el hinduismo, etc.

Esta entrada más que nada es para hablar de los mantras, porque en ellos unimos la música con la meditación.

 

Mantra es una palabra de origen sánscrito (el idioma que se habla en la India y una de las lenguas indoeuropeas más antiguas), la palabra “mantra” está formada por los términos manaḥ (mente) y trāyate (liberación). De aquí entendemos que los mantras son instrumentos para “liberar la mente” del flujo constante de pensamientos que la confunden.

No es necesario que nos encerremos en un monasterio oriental para poder recurrir a los beneficios de un mantra. Un mantra puede ser una sílaba, una palabra, una frase o texto largo, que al ser recitado y repetido va llevando a la persona a un estado de profunda concentración (dhāraṇā). Además de ser recitado, puede ser escrito en determinados lugares para que nos beneficie con su influencia espiritual; y también las personas que tienen buena concentración pueden llevar esas palabras a la mente, en silencio, intentando imaginar cómo las van pronunciando en el ritmo correcto.

 

Utilización

En el budismo tibetano, cada mantra se considera el sonido correspondiente a un cierto aspecto de la iluminación y se recita para identificarse con ese aspecto de la mente iluminada.

Bija de Om en el budismo esotérico

Por ejemplo, el conocido Om mani padme hum corresponde a la compasión. Se traduce: ‘¡Oh, joya en el loto!’, siendo originalmente el célebre mantra Om el símbolo sonoro correspondiente al Brahman (deidad absoluta del hinduismo), aunque tal mantra pasó a ser parte de una célebre frase budista.

En el budismo esotérico, “Om” y “Aum” son dos bijas distintas. Lo aclaro porque todo el mundo se equivoca y a veces escribe AUM en vez de OM en los mantras, y son dos sonidos diferentes. Las bijas (“semilla”, en sánscrito) son palabras divinas (sílabas en realidad) que al pronunciarlas correctamente se utilizan para hacer resonar a los diferentes chakras. Como hay siete chakras, también existen siete bijas, que son: LAM, VAM, RAM, YAM, HAM, OM, y AUM. Estas bijas corresponden a los chakras: Muladhara, Svadhisthana, Manipura, Anahata, Vishuddha, Ajna, y Sahasrara. Cada uno de esos chakras, a su vez, está relacionado con algún aspecto del cuerpo humano, por lo tanto hay personas que meditan con mantras de los chakras para mantenerse en perfecto estado de salud.

 

Según la tradición budista pollivetana, un mantra no tiene efecto completo si la práctica de su recitación no es supervisada y autorizada por un maestro competente (lama en tibetanogurú en sánscrito), respaldado a su vez por un linaje de maestros que —en el caso del budismo— debe remontarse hasta el Buda, que no necesariamente tiene que ser el Buda histórico. Recordemos que Buda es un “iluminado” y el budismo del Nichiren Daishonen lo nombra como un Buddha, pero obviamente no es Siddharta Gautama (el Buddha Histórico). Obviamente para nosotros, que vivimos en Occidente, nos resulta imposible practicar mantras supervisados por “maestros competentes”, sobre todo porque en los lugares que enseñan “yoga” en realidad cobran para enseñarnos, y la base de estas prácticas es una actividad lucrativa, material, en vez de dedicarse a ello por fines puramente espirituales. Digamos que el rol del “maestro” está transformado en el rol del “profesor”, y esto sólo nos brinda la oportunidad de hacernos una transferencia del conocimiento en vez de darnos la posibilidad de que esa transferencia sea de sabiduría, en pro de la iluminación.

De todas maneras, para que un mantra funcione (supervisado o no), la premisa fundamental debería ser encontrar un mantra que nos guste, saber su significado en sánscrito, estudiarlo, y recitarlo correctamente. Y si sólo les gusta porque son fanáticos de todo lo relacionado a Oriente y no quieren invertir tanto tiempo, dicen que escuchándolo también funciona. Así que les dejo un par de mantras para que sepan qué son, por ahí a ustedes les funciona.

 

Mantra Sa Re Sa Sa

Según explican en Yoga Integral este mantra “tiene la fuerza de la comunicación efectiva, para que tus palabras alcancen maestría (perfección) y penetración. Este mantra te ayuda a conquistar la sabiduría del pasado, el presente y el futuro”.

Sa,  significa la totalidad de Dios.

Re, significa poder puro y espíritu.

Har es la manifestación y la creatividad de Dios

En otra página, Perlas de Salud, leí que también es llamado Antar Naad Mantra, es sencillo de aprender y cantar.

“¿Traducción? Eso, Totalidad Infinita es aquí, en todas partes. Que la creatividad de Dios está aquí, en todas partes.
Sa es el Infinito, Dios. Se conecta con el elemento del éter. Har es la manifestación y la creatividad de Dios. Se conecta con el elemento de la Tierra. Ung es un sonido de los proyectos hacia el exterior hasta el infinito. La adversidad se dice han derretido antes de este mantra y también le conecta con su propia capacidad para la comunicación de gran alcance. Usted será más sabio y la paz y la prosperidad entrará en su campo.”


Om Namah Narayana

Este mantra ha sido utilizado por el grupo musical The Prodigy, en un tema llamado Narayan de la placa The Fat Of The Land (el link los lleva al tema). “Narayan” es uno de los nombres importantes de Vishnú, y en algunos lugares es un nombre común de la India. Narayana también está identificado con Purusha, el hombre original que aparece en el Advaita Vedanta (o Upanishads), que no deja que su ser sea poseído por los asuras, incendiándolos cuando intentan corromper el espíritu (leer el Cuarto Brahmana del Brihadaranyaka Upanishad). Esta parte de los Upanishads tiene relación con el origen de la palabra “persona”, que viene de “purusha”, que a su vez viene de purva y ush (quemar), y que tiene que ver con que el espíritu no puede ser corrompido, ya que en alguna parte queda algo de luz, y cuando el espíritu dice “Yo soy”, todo lo demás lo vuelve cenizas.

Este mantra, el Om Namah Narayana tiene ocho sílabas y es especial por esto ya que está relacionado con el infinito.

Etimología del mantra. Una de las palabras que componen Narayana, es ‘Naara’, que significa “agua” y también significa seres vivientes (Jivas). “Ayana” es el lugar de descanso de Vishnu. Por lo tanto “Naarayana” significa “lugar de descanso de todos los seres vivientes”, o hacer referencia al lugar de descanso de Vishnu. La relación que existe entre este mantra y el agua está explicada por la frecuente ilustración de Narayana caminando o sentado en el océano, en el arte hindú. Otra importante traducción de Narayana es “El Ser Supremo que es el origen de todos los hombres”.

No obstante, existen otras interpretaciones para este mantra. Nara significa “humano” y Ayana “dirección, meta”. Algunos traducen Narayana como “hijo del hombre”, y otros aseguran que hace referencia a la “dirección del ser humano”, dando la traducción de “Aquel que ayuda a los humanos para realizar sus logros”, hasta llegar al moksha (realización espiritual)

De todas maneras, la traducción más frecuente de Narayana (etimológicamente) sería “El refugio (lugar de descanso) de todos los seres humanos”. Ell Sama Veda dice: “‘Om Namo Narayanayeti mantra upasaka Vaikuntha bhuvanam gamishyati’, traducción: “Quienquiera cante el Om Namo Narayana alcanza la meta última en el planeta Vaikuntha, donde uno consigue una vida eterna llena de bendiciones”. Vaikuntha es la suprema casa espiritual ya que no existe nada más después de Vaikuntha. Vaikuntha significa “no (existen) deseos”, y por este mantra nos damos cuenta de todos los puntos en común que tiene el hinduismo y el cristianismo.

A continuación les dejo vídeos del mantra:

 

 

 

Om Namah Shivayah

Om namah shivaia es uno de los mantras más conocidos del hinduismo.

Su traducción sería «Yo te reverencio, Shivá», siendo om: la sílaba mística; nama: ‘reverencias’, y shivaia: ‘a [el dios] Shivá’, precedido por la sílaba mística Om. Se le conoce como pancha-akshara (‘cinco sílabas’). La mística shivaísta sostiene que en este sonido reside todo el conocimiento intuitivo del shivaísmo.

El mantra om namah shivaia aparece por primera vez en el Shri Rudram, un rezo védico dirigido a Rudra (quien se considera un aspecto antiguo del dios Shivá). En este contexto, Shivá significa ‘auspicioso, benigno o amigable’, un epíteto eufemístico de Rudra (‘el que hace llorar’).

 

 

Gayatri Mantra

El mantra Gāyatrī (pronunciado gaiatrí) de 24 sílabas es la oración más reverenciada del hinduismo. Los bráhmanás lo recitan mentalmente momentos antes del amanecer y durante el atardecer.

Gaiatrí es la forma femenina de la palabra sánscrita gāiatrá, que es una canción o himno. Gāiatrí es el nombre de un tipo de metro poéticovédico de 24 sílabas (tres grupos de ocho sílabas cada uno), o cualquier himno compuesto con ese metro. En el hinduismo es un mantra en particular, y una diosa como su personificación. Fue escrito y desarrollado por un mítico sabio brahmarshiVishwamitra.

El verso Gaiatrí es una adoración a Savitrí (el dios del Sol, ‘estimulador, vivificante’) como generador, por eso también a esta oración se personifica como Sāvitrí (hija de Savitrí) y esposa del dios creador Brahmā; se la conoce como veda matá, la madre de los Vedas.

En su iconografía, la diosa frecuentemente aparece sentada en una flor de loto roja (que significa riqueza), con cinco cabezas y diez ojos (que miran estrábicamente hacia abajo, arriba y en las ocho direcciones) y diez brazos que sostienen todas las armas de Vishnú (maza, disco, etc.). Representa encarnaciones de diosas como PárvatiSáraswati, etc. A veces, como diosa de la educación, tiene sólo dos brazos, con los que sostiene un libro y una lota (recipiente de metal). En esos casos está acompañada por un cisne.

TRADUCCIÓN:

Tierra, espacio y Cielos
Ese dios del Sol adorable
en su luz de dios medito
meditando en aquél, nosotros nos entusiasmamos.

 

 

Om mani padme hum

Mantra escrito en tibetano

 

Este es probablemente el mantra más famoso del budismo, el mantra de seis sílabas del bodhisattva de la compasión, Avalokiteshvara (o Avalotitesvara, en sánscrito) o Chenrezig (en tibetano). El mantra se asocia en particular con la representación de cuatro brazos Shadakshari de Avalokiteshvara. Se dice que el Dalái Lama es una reencarnación de Avalokiteshvara, razón por la cual el mantra es particularmente venerado por sus seguidores.

La primera descripción del mantra que se conoce aparece en el Karandavyuha Sutra, un componente de ciertos cánones Mahayana tales como el tibetano. Sobre este sutra, el Buda Gautama (el Buddha Histórico) comenta, “Es el mantra más beneficioso. Yo mismo llevé a cabo esta aspiración a todos los millones de Budas y subsiguientemente recibí esta enseñanza del Buda Amitabha.”

El XIV Dalái Lama escribe así sobre el mantra: “Es muy bueno recitar el mantra Om mani padme hum, pero mientras lo haces, debes pensar en su significado, porque el significado de sus seis sílabas es grande y extenso… La primera, Om […] simboliza el cuerpo, habla y mente impura del practicante; también simbolizan el cuerpo, habla y mente pura y exaltada de un Buddha[…]”. “El camino lo indican las próximas cuatro sílabas. Mani, que significa “joya”, simboliza los factores del método — la intención altruista de lograr la claridad de mente, compasión y amor.[…]” “Las dos sílabas, padme, que significan “loto”, simbolizan la sabiduría[…]” “La pureza debe ser lograda por la unidad indivisible del método y la sabiduría, simbolizada por la sílaba final hum, la cual indica la indivisibilidad[…]”. “De esa manera las seis sílabas, om mani padme hum, significan que en la dependencia de la práctica de un camino que es la unión indivisible del método y la sabiduría, tú puedes transformar tu cuerpo, habla y mente impura al cuerpo, habla y mente pura y exaltada de un Buddha[…]”

 

Nam Myoho Renge Kyo (o Daimoku)

Nam Myōhō Renge Kyō (南無妙法蓮華經 o también Namu Myōhō Renge Kyō) es el mantra que constituye la base de la práctica de todas las formas de Budismo Nichiren, y representa La Ley última o verdad del Universo. Este mantra recibe el nombre de daimoku (題目, “título”) u Odaimoku (Gran Título), y fue revelado por primera vez por el monje japonés Nichiren en el año 1253 en Kiyosumi-dera (también, Seichōji) cerca de Kominato en la actual ChibaJapón. El propósito de cantar daimoku es el manifestar la naturaleza de Buda, que según las enseñanzas de Nichiren, es una cualidad inherente a todas las personas.

Literalmente, Nam Myōhō Renge Kyō, significa devoción a Myoho renge kyo, que es la lectura japonesa del título en chino del Sutra del Loto, el cual Nichiren consideraba como la esencia de dicho Sutra.

En el tratado de Nikkō Shōnin aparece una definición de Nam myoho renge kyo2 que explica que NamNamu deriva de la palabra sánscrita namas que es traducida como devoción. Nichiren define el significado de myoho renge kyo de la siguiente manera en varias de sus escrituras:

  • myōhō es la esencia de la vida que existe dentro de nosotros. Myō Es sencillamente, la naturaleza mística de nuestra vida, a cada momento, que el corazón es incapaz de captar y que las palabras no pueden expresar. es quien recibe estas funciones o la forma en que esas funciones se manifiestan.
  • renge: Nichiren explica que “Para referirse a lo místico de esta enseñanza, se utiliza un ejemplo concreto, el de la flor del Loto, que se denomina renge”; la flor de Loto representa la simultaneidad de la Ley causal ya que esta florece al mismo tiempo en que sus semillas ya están listas.
  • kyō: Nichiren escribe “Cuando perciba que su propia vida es la Ley Mística, podrá comprender que ocurre lo mismo con las vidas de los demás. Esa comprensión es kyō o sutra místico”. FUENTE: Wikipedia

 

CONCLUSIÓN

Quizás no sepamos mucho de Oriente y no tengamos maestros que nos enseñen la respiración, pronunciación y posturas perfectas para practicar estos mantras, pero según Heinrich Zimmer, en Las Filosofías de la India (la recopilación más completa que hizo un filósofo acerca de Oriente), ya con el hecho de desear la iluminación nos acercamos a ella, y éste, sumado a todos los votos (que fueron luego tomados por el catolicismo, entre ellos el voto de obediencia, pobreza, castidad, etc), son requisitos fundamentales para convertirse al camino del Bodhisattva.

Leer acerca de un mantra, recitarlo, escucharlo, aunque sea a través de vídeos, ya nos genera un efecto positivo, implica que es nuestro deseo mejorar nuestro mundo espiritual. Yo les recomiendo el vídeo del mantra Sa Re Sa Sa, porque las imágenes de las flores son muy tranquilizadoras.

Si les gustó alguno de los mantras, yo les recomiendo que lean más y los practiquen, sobre todo lo relacionado a la meditación llamada Vipassana, que a mi modo de ver las cosas, sería la más fácil de aprender luego del yoga convencional y el uso de los mudras, mantras y mandalas. Hacemos Vipassana cuando nos apoyamos en nuestra ventana a mirar por el jardín, cuando nos sentamos a meditar mirando el mar, o nos vamos a cualquier lugar lindo para estar solos y dejamos la mente en blanco. Si quieren más información, hagan click aquí para seguir leyendo en Wikipedia.

Espero que les haya gustado el artículo. Si es así, pueden compartirlo a través de cualquier red social, por Twitter o en su muro de Facebook.

 

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