Archivo de la etiqueta: reflexiones

La Moraleja del Pollito y el Gavilán

 

Un pollito amarillo se encontraba en el campo paseando distraídamente cuando de repente apareció un gavilán que lo empezó a sobrevolar con la intención de comérselo. Al darse cuenta de su situación, el pollito se refugio debajo de una vaca y le pidió ayuda:

-Señora vaquita, señora vaquita, por favor protéjame del gavilán.

 

La vaca muy amable hizo caca encima del pollito con la intención de esconderlo del ave de rapiña.

Cuando el pollito se vio sumergido en la mierda, disgustado sacó la cabeza de la misma en busca de luz, al asomarse afuera lo vio el gavilán quien inmediatamente lo sacó de la mierda y se lo comió.

 

 

Moraleja #1:
No todo el que te llena de mierda es tu enemigo.

Moraleja #2:
No todo el que te saca de la mierda es tu amigo.

Moraleja #3:
Si estas de mierda hasta la coronilla, no digas ni pío.

Moraleja #4:
A veces le pedís ayuda a la gente y hacen cosas desagradables para protegerte.

Moraleja #5:
Si no querés que te llenen de mierda, tratá de arreglártelas solo con tus problemas.

Moraleja #6:
Hay gente que te seguiría hasta la misma mierda para destruirte.

 

 

(CC) ESTO TE VA A GUSTAR.

Más entradas en:
Animales | Humor | ReblogRecomendaciones | Trending | WTF.


#QueSabesDeMarginalidad si usás Twitter?

El mundo 2.0 nos enseñó a ver estas imágenes y mearnos encima de la risa, a pesar que esconden algo muy triste.

 


¿Y por qué hacemos este tipo de cosas?

Fácil. Porque nos encanta ser basura, humillar al otro, hacernos los superados, ser egoístas, actuar como si todo fuera superficial y los valores no importaran ni ahora ni nunca.

Si te sentiste tocado por alguna de estas palabras quizás sea porque en el fondo la sociedad, las costumbres, el avance de la pobreza y los cambios a nivel global nos van llevando lentamente a esto. A la discriminación, a la división de las riquezas de tal forma que nunca se asegure la equidad social.

 

Y la gente dice que no sabe. Y sólo hablan de la inseguridad y de los “negros villeros”. Y la gente dice que no le importa.

 

Pero este es el mundo que estamos forjando, señores. Sólo risas, vagancia y discriminación. Y una crisis total de los valores.

 


Benedicto XVI: corrupción, materialismo, homofobia y noticias de actualidad.

En estos últimos tiempos de crisis económica cualquier razón puede levantarse como un maremagnum de fuego, insultos y sublevación anticatólica cuando se mezcla dinero, religión y política. Precisamente eso es lo que está sucediendo en España.

 

No creo que se trata de una cuestión anti-católica en sí, sino el problema fundamental es que hay muchas personas en el mundo que no son católicas (pueden ser cristianos, de cualquier otra religión, ateos, agnósticos, monoteístas, politeístas, etc). Es obvio que si a todos los ciudadanos les obligan a aportar económicamente y se ven forzados a darle poder a una institución en la cual no creen que van a haber levantamientos del pueblo, insultos, violencia. Mucha gente opina que la Iglesia Católica no es “La Santa Madre”, y muchos descreen que la labor última de la “Santa” Iglesia Católica actualmente esté asegurando la salvación del alma humana por todos los problemas de pedofilia que está afrontando, además de imposibilitar la lucha contra las enfermedades de transmisión sexual, acrecentar el odio y la discriminación de las minorías (sector LGBT) y otros problemas que lentamente están llevando a la institución a la ruina.

 

No sólo la gente está susceptible por las barbaridades que se escuchan por parte del clero, como las justificaciones de la pedofilia por parte de la Iglesia, diciendo queLa pedofilia comparada con el aborto no es un pecado tan grave, a modo de justificar los casos de pederastía, y cosas por el estilo.

Creo que lentamente por estas necedades los mismos católicos se están cuestionando qué tipo de institución le están dando más poder, porque visto desde el punto de vista económico la Iglesia Católica (más allá de ser realmente o no el intento de la “Iglesia que pensó Cristo para la Humanidad”) es una empresa multinacional, y una de las más poderosas que existen.

 

Es por esto que muchos europeos están apostatando, para evitar que la Iglesia les meta la mano en el bolsillo.

 

Lo que sí reconozco que hay que reconocerle al Papa actual son las últimas declaraciones con respecto al consumismo, me parece que es importantísimo hacer más hincapié en que las cuestiones religiosas nada tienen que ver con el dinero. Las declaraciones que hablan acerca de los “abusos de la ciencia” no sé si tomarlo como una preocupación real o como un intento de desplazar el poder amenazante que ejerce sobre la sociedad el conocimiento científico. (Recordemos también que en las Revelaciones de San Juan dice que el número de la Bestia puede ser calculado, cosa que a mí siempre me pareció que habla de la Matemática, ya que el 666 es simbólico y -¡oh casualidad!-, la Matemática es la ciencia base, más abstracta, entre las tres ciencias exactas. El seis, además, es un número perfecto para la matemática, mientras que el 7 ese el número perfecto en el simbolismo bíblico, casualidad que le falte la unidad, o sea el 1, para llegar a comprender a Dios a través de la ciencia…)

 

Pero volvamos a sus declaraciones relacionadas con la corrupción y el materialismo.

Escuchar hablar a un Pontífice acerca de que hay que alejarse del materialismo me hace pensar a cómo la Iglesia se levantó, adquirió poder, y logró establecerse como un país totalmente aparte del resto del mundo. Me refiero a la cuantiosa cifra que recibió de los nobles con la excusa de que compraban su entrada al Reino de los Cielos, que parecía una idea del mismo Demonio más que un acto de Dios. Maquiavelo no tenía nada que envidiarles, “El fin justifica los medios”, dijeron en su época, y con el timo de que eso les iba a ayudar a alcanzar la salvación, se sometieron a las consecuencias de la implementación de la bula papal. Precisamente si ustedes analizan la forma de los nombres (ej: Benedicto XVI) se van a dar cuenta que esto es porque la nomenclatura de los nombres tiene estrecha relación con los linajes de la realeza. En La Biblia dice que el Diablo es quien tiene el dominio de todos los países del mundo, haciendo relación a la política, y también habla de la Gran Prostituta, o La Prostituta de Babel, que tiene sexo con todos los reyes del mundo y en cuya frente están escritos todos los pecados del mundo.

 

Recuerdo que cuando era más chico un amigo mío (protestante) me dijo que La Prostituta de Babel, para ellos y para algunos Testigos de Jehová, era la Iglesia Católica Apostólica Romana. En esos tiempos yo sólo era un copiar/pegar de la Iglesia, no me cuestionaba nada, no leía, no me informaba, y tuve una discusión muy enérgica recalcándole que era un maleducado y un irrespetuoso por haberme dicho eso, sabiendo que yo era muy creyente.

Y fanático religioso.

 

De todas maneras, hoy no afirmo que la Iglesia sea la Prostituta de Babel, pero entiendo por qué me lo dijo. Hoy por hoy no sólo es “pedofilia” la palabra que tiene escrita en la frente la Santa Madre. También agresión psicológica, machismo, mentiras, asesinatos, discriminación LGBT y corrupción, por citar algunos. Y esto no lo digo como una gran y agresiva crítica a la institución, sino por algo que es muy lógico: una institución, cualquiera, está formada por personas. Las personas no son Dios. Por más representante religioso que cualquier Pontífice sea, nada nos afirma que es un mensajero de Dios.

 

Sí creo que Juan Pablo II, la Madre Teresa de Calcuta y otros fueron personas especiales. Sobre todo Juan Pablo II, creo que de los últimos pontífices es el más santo y al único que realmente no se le puede cuestionar ninguna decisión, inclusive sus silencios con respecto a muchas cuestiones (sexualidad, por ejemplo) fueron santos. Se lo veía en su cara, en la energía que irradiaba, en el carisma que tenía, en el amor que imponía inclusive a las personas ajenas al catolicismo.

 

Si saben usar bien los buscadores, hagan el siguiente ejercicio: comparen el número de artículos en contra de Ratzinger con el número de artículos que hablan mal de Juan Pablo II. Se los aseguro, la relación es un millón a uno. Y seguramente el único artículo que encuentren en contra de Juan Pablo II será escrito por un ignorante.

 

Por eso les digo, sean católicos, protestantes, musulmanes, ateos, agnósticos, lean atentamente las palabras de todos los dirigentes religiosos. No sólo el Papa, sino también lean del Dalai Lama, de los textos que dejó “Su Divina Gracia” Bhaktivedanta Swami Prabhupada, lean de todas las religiones, inclusive de filósofos que sean ateos, agnósticos, liberales, racionalistas, y de cualquier doctrina.

 

Citando a Juan Pablo II, las “alas del espíritu” son dos: la fe y la razón. Si no tienen fe absoluta no sufran, quizás su camino sea diferente. No queden sólo con que Dios existe/no existe. Infórmense. Lean lo que expresan todos los grandes pensadores del mundo, sean religiosos o no. Creo que si saben hacer uso de su inteligencia tendrán un tamiz muy poderoso que les hará discernir entre lo que realmente vale o lo que no.

Toda religión comienza a perder su coherencia espiritual cuando empieza a asegurar que es la “única religión”, o la “Verdadera Religión” (con mayúsculas, siempre).

Cito nuevamente a Juan Pablo II, fue él mismo quien llegó a la conclusión que el hombre puede llegar a la salvación por cualquier religión (siempre que sea una religión y no una secta, claro). Precisamente porque la religión no sólo es un sistema, sino porque es el camino que los creyentes utilizan para llegar a Dios. El punto más importante no es el sistema elegido, no es la institución elegida, todo lo contrario: el punto más importante de toda religión es la búsqueda de Dios.

Y si existe él, la salvación es un acto que le compete a Dios, no a nosotros. Por eso nadie sabe a ciencia cierta quiénes serán salvados y los que no, fuera de lo que dice la Biblia (aclaro para los protestantes, que piensan que desde el origen de los tiempos Dios sabe a quiénes va a salvar y a quienes no, porque sino no podría ser omnisciente).

 

Por eso tengan mucho cuidado cuando levanten el dedo acusador. No enseñen el odio. No discriminen. No odien. No juzguen. No enseñen a sus hijos a odiar ni a discriminar, porque esas no son acciones adecuadas para un cristiano. Lean más el Nuevo Testamento y menos el Antiguo Testamento. Repasen toda la Biblia y hagan un examen concienzudo, fuera de lo que les enseñan en el sermón de todos los domingos.

 

Hagan un análisis de conciencia y critíquense qué es lo que están pensando, qué es lo que están diciendo. Usen sus neuronas para darse cuenta que Dios, el poder político y el materialismo nada tienen que ver.

 

Si leen esto y son creyentes, traten de abrir su mente, releer esta entrada y sacarle el jugo a estas palabras.

Cuestiónense todo. Inclusive lo que yo escribo.

 

Pero piensen.

 

Y si realmente son cristianos: lean más La Biblia, por favor, contrastando las palabras de Jesús con lo que realmente se está llevando a cabo ahora...

 

 

 

(CC) ESTO TE VA A GUSTAR


Mi forma de ver la religión

Antes que nada quiero decirles que hace mucho tiempo que no voy a misa, y por razones personales estoy muy alejado de la Iglesia Católica. Este no es un blog religioso, así que acá no encontrán un copiar/pegar de ningún tipo, es mi opinión personal, mi forma de vivir la espiritualidad. Por lo tanto, única. No es la repetición de un palabrerío que se repite como quien le pone Play a una canción, no es un disco rayado, no es el fruto de toda una vida de vivir como un autómata.

 

Así que si tienen alergia a los versículos, o que alguien les hable de La Biblia sin parar durante horas sin que se detenga a pensar qué es lo que está diciendo… sigan leyendo. Porque les prometo no hacer eso.

 

Otra cosa: sé que tengo una forma muy ácida, hasta muy hiriente de referirme a algunos temas. Yo soy así. Lamento si alguien lee en esta entrada algo que les molesta, yo no voy a cambiar y este es mi blog, mi espacio personal para divulgar lo que pienso, lo que siento, lo que opino, lo que me gusta de muchos temas, las noticias que me llaman la atención y recomendarles enlaces que pueden gustarles: de música, de películas, de humor, de lo que sea. Así que perdonen si algo que leen en esta entrada no les gusta. Si están enfadados o quieren agregar algo, háganlo sin problemas: déjenme un comentario, siempre que sean educados serán bien recibidos.

 

¿Qué me llevó a escribir acerca de esto?, si llevo una vida alejada de la Iglesia, se preguntarán. Porque considero que una persona puede ser “religiosa” en el sentido amplio de la palabra sin la necesidad de pertenecer a ninguna religión, secta o logia. Religión viene de la palabra “religare”, que significa “unir dos partes”, unir el mundo de los seres humanos con la dimensión espiritual. Y para ello no hace falta someterse a un sistema que nos dicte en qué tenemos que creer y en qué no.

 

Por lo tanto, me parece totalmente válido que a pesar que no esté todos los domingos golpeándome el pecho y yendo a misa que les comente mi forma de percibir la espiritualidad, mi forma de ver a Dios.

 

Y asombrosamente, todo esto se originó por un simple tweet. Hoy estaba escuchando un tema de la Bersuit, y escribí a través de mi cuenta de Twitter:

 

 

A lo que me empezaron a responder muchas personas, pero ya en un contexto religioso. Mi intención al tuitear eso fue decir “Estoy escuchando eso”, pero me respondieron algo lindo: “Sí, Dios es música”. A lo que yo contesté: “Dios es música, es amor, es color, es pasión, es luz. Y poesía”, haciendo alusión a que todas las cosas lindas y que valen la pena en esta vida están asociadas a Dios, sin lugar a dudas.

¿Y estos tweets en qué derivaron? Que una persona me dijera: “Dios es todo”. Y de eso quería hablar en esta entrada.

 

A veces me asombra que las personas piensen que la suma de todos los seres y elementos que se encuentran en el Universo formen a Dios. Está bien, Dios es omnipotente, omnipresente, omnisciente, etc. ¿Pero el planteo al decir “Dios es todo” no nos lleva al panteísmo?

Y si es así, ¿al ser panteístas, no nos apartamos de las enseñanzas de la Iglesia Católica? Precisamente “Todo” no es “Dios”, si fuera así, Dios también estaría en el infierno y el mayor castigo que existe en el infierno es que las personas que caen en él están privados del amor de Dios. Si están privados del amor de Dios, ¿Dios está ausente?

No. Dios es omnipresente. Por lo tanto, si no está en el infierno Dios no es omnipresente. Y si Dios es Amor, entonces está en el infierno y en el infierno hay amor. Amor que no se manifiesta. Amor que no fluye. Amor que no sirve nada más para entrar en un abismo, no manifestarse, y así castigar a las personas que cayeron en el Infierno. (No me gasto de hablar del limbo porque ahora no existe)

Todo este planteo lógico del panteísmo en realidad era para hacerlos reflexionar. Es como la paradoja de hacerse la pregunta de: “Si Dios es omnipotente, ¿puede crear una piedra que ni él mismo pueda levantar?”.  Generalmente no me planteo estas cosas, y analizar a la religión desde la filosofía me parece que es algo que se debe dejar a los filósofos. No es mi intención hacer un análisis teológico ni filosófico acerca de lo que es Dios o el amor.

Sólo quería decirles que ver a Dios como la sumatoria de todas las cosas que existen en el Universo es una visión panteísta, que se aleja mucho de lo que dice el catolicismo. Precisamente la Iglesia ha atacado mucho al panteísmo, y tengan mucho cuidado si son personas religiosas, que van mucho a misa, porque caer en un error tal implica que no saben qué dice la religión que profesan.

 

Creo que si uno dice: “Yo soy católico”, en realidad esto no debería significar “Yo todos los domingos voy a misa y cumplo los preceptos”, sino que debería ser algo así como: “He leído La Biblia muchas veces, sé lo que dice, y cumplo todos los preceptos que me manda la religión”.

 

La pregunta en realidad que quiero hacerles es: ¿Por qué algunas personas se mienten, y dicen ser católicos, si en realidad nunca se esforzaron ni un poquitito en tratar de entender lo que sucede en el mundo espiritual, ni siquiera tuvieron la necesidad de plantearse cómo es Dios, qué es, cómo es, cuáles son las características que tiene? Porque si lo vemos desde este punto de vista, cuando nos consideramos dentro de una religión cualquiera, pero no sabemos los preceptos, no conocemos nada de la liturgia, ni los días santos, ni el por qué de ciertos días santos… termina siendo más religioso un filósofo que se preocupa por entender la religión que una persona que va a misa todos los días y se golpea el pecho sin saber qué es lo que está haciendo.

 

Ignorancia. Tibieza espiritual. Esas son las cosas que uno tiene que eliminar. Es realmente admirable que una persona tenga la constancia de ir a misa todos los domingos, confesarse, tener un guía espiritual. Pero si uno no tiene conciencia de lo que está haciendo, si uno no profundiza en lo que dice La Biblia y comprende todo lo que hace, ¿tiene algún tipo de valor más de hacernos sentir tranquilos, y sentir que estamos haciendo algo para nuestra salvación?

 

Y somos egoístas. Si lo hacemos es para no ir al infierno. Es porque la religión logró movilizarnos a través de la culpa o nos hizo sentir la obligación de confesarnos, ir a misa, casarnos, y llevar una vida “católica” (o sea, digna), pero no sabemos nada de Dios ni de la religión.

Si hemos hecho esto durante toda nuestra vida, la conclusión es horrible: Sólo fuimos a misa todos los domingos porque pensamos en nosotros. Nunca nos interesó Dios. Nunca conocimos nada del mundo espiritual y en vez de abrir los ojos a Dios, los hemos estado cerrando, sometiéndonos a un sistema que no nos sirve.

No es confesarse, tomar la hostia y listo.

Uno tiene que saber, interesarse por lo que cree, tomarlo con pasión, pero sobre todo: ACTUAR. Si realmente te considerás una persona religiosa, no hace falta que dones todo tu capital para salvar al mundo… pero si nunca tenés una acción buena (porque realmente te nace) entonces yo me empezaría a preguntar si le servís al mundo.

Si amás al prójimo. Si podés amar aunque sea, si besarías al leproso, si amarías al profano sólo por querer salvarlo. Esto se llama caridad. La verdadera caridad. Hacer cosas por el mundo, querer realmente salvar el mundo, pero no porque te lo enseñaron, sino porque sabés que es posible.

Porque sabés que desde tu lugar podés aportar tu granito de arena y dar el ejemplo. Porque sabés que no importa de qué raza, sexo, sexualidad, género, o religión pertenezca la persona que tenés al lado… Es un ser humano, como vos, como yo, y no sólo que merece tu amor, merece tu respeto, tu ayuda, tu incondicionalidad.

Porque todos somos iguales (y diferentes).

Así que si estás leyendo esto, y te considerás una persona religiosa, planteate si lo que estás haciendo es suficiente. Si no te tenés que esmerar un poco más.

 

¿Qué hacés por el mundo?

 

Y si el último acto de caridad que tuviste fue hace mucho tiempo, sentí lástima. Preocupación. Pero de la verdadera.

 

Preguntate ¿qué puedo hacer para que este mundo sea mejor?

 

Sino en realidad no creés en Dios.

 

En la cancha se ven los pingos.

 

Así que enfrentáte con el mundo y hacé algo para que este mundo sea mejor. Y que realmente impacte en la sociedad. Lo que sea.

Sino sólo estás siendo un egoísta. Sino sólo estás creyendo en vos mismo.

 

 

Y a la larga no hiciste más de esta vida que mirarte en el espejo, lo que es triste.

Pensalo. Puede que todavía no sea tarde para cambiar, y darle a este mundo un poco de amor y de cordura.

 

Ricardo.


A %d blogueros les gusta esto: