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Consejos para obtener información y comunicarse en medio de una catástrofe

Probablemente en Argentina todavía no logramos una dependencia a las redes sociales tan marcada como sucede en los países más avanzados, como por ejemplo Canadá y Estados Unidos. De todas maneras, las redes sociales pueden ser muy útiles en momentos de una catástrofe, como un terremoto, huracán o tsunami.

 

 

Las experiencias de los norteamericanos con el sismo de la costa este este martes indican que la mayoría de las redes sociales y de las comunicaciones por celular colapsaron, ya que los usuarios intentaban confirmar la extensión de los daños (recordemos que desde que se informó del huracán Irene “State of Emergency” es Trending Topic en Twitter de EUU, como así también “Earthquake East Coast” es trending topic en los buscadores web). Afortunadamente, a pesar de los 40.000 tweets que estaban relacionados a las catástrofes (y del altísimo tráfico que saturó la mayoría de las plataformas) los daños fueron mínimos .

 

De todas maneras, el movimiento sísmico les sirvió a nuestros amigos norteamericanos juntar información crítica de cómo funcionaban las telecomunicaciones en momentos de desastres.

Por ejemplo: ¿Cómo podemos comunicarnos telefónicamente durante y después de una emergencia climática si las torres y las líneas de comunicación colapsan? ¿Cuáles son las tecnologías y los medios que nos prometen la mayor confiabilidad? ¿Quién está leyendo nuestros tweets cuando una crisis nos ataca? ¿Las agencias gubernamentales y los sistemas de emergencia le prestan más atención a Facebook que a Google+ o Foursquare?

 

La Cruz Roja Norteamericana (ellos dicen Americana pero EEUU no representa todo el continente de América) ha lanzado una nueva encuesta que demuestra que los clientes están confiando cada vez más en Internet y las redes sociales para obtener información de los desastres. Según este informe, el 18% de los estadounidenses regularmente confían en Facebook para obtener información de los desastres. Esta encuesta demuestra que internet es el tercer medio más usado para encontrar información de los desastres, ya que la radio y la TV son usados en forma más frecuente.

De todas las redes sociales, Facebook es el más usado. El 91% de los encuestados realizaron dicha encuesta por teléfono y el 78% de los encuestados en forma online expresaron haber usado Facebook durante la catástrofe. Sólo un 25% de los encuestados online expresaron haber usado Twitter. Los blogs personales, flickr, tumblr y posterous fueron los medios menos utilizados (creo que por razones obvias).

 

La Cruz Roja Norteamericana comenzó una videoconferencia por Facebook para reportar sus descubrimientos; esta videoconferencia estaba planifiada para una semana antes del sismo y del huracán Irene, y tuvo lugar en la oficina de Facebook localizada en Washington. Esta fue la primera teleconferencia de la Cruz Roja Nortamericana en Facebook.

Los puntos en los que se hizo más hincapié fueron el uso de “smartphones” (celulares con Android como sistema operativo) y las aplicaciones de Facebook applications para distribuir información previa a las emergencias, y Stacy Elmer del Departamento de Salud y Servicios Humanos explicó cómo la agencia tiene aplicaciones masivas muy buenas para periodos de emergencia.

 

El acercamiento del huracán Irene será la tormenta más poderosa que pasará por la Costa Este de los EEUU en años, por esto es que esta información es crucial para que los norteamericanos puedan enfrentar momentos de tragedia de una forma más exitosa. Los estados costeros de la región de New England hasta Florida estarán bajo riesgo de inundación, vientos fuertes y desmoronamiento de los terrenos en North Carolina para este sábado.

Debido cómo están diseñadas las redes sociales para celulares, ellas no pueden acomodar este flujo extra en épocas posteriores a un desastre, causado por toda la gente que acudirá a las telecomunicaciones (esto siempre sucede en épocas de desastre). Las redes sociales “terrestres” estarán en riesgo por muchos factores: daños físicos a las infraestructuras. Luego del sismo del martes, Rachel Racusen pidió por todos los medios “que se usen emails o mensajes de texto de ser posible para comunicarse en las próximas horas, exceptuando casos de emergencia, así los oficiales de emergencia pueden continuar recibiendo y respondiendo las llamadas urgentes”.

El uso de mensajes de texto, emails, o redes sociales (Facebook o Twitter) durante o después de un desastre es la consecuencia esperable en las áreas más pobladas. Pero para la tercera edad, pobres, o las personas que no tienen acceso a internet o un teléfono móvil para mandar mensajes, saber cómo se encuentran sus familiares o amigos puede resultar muy difícil. Por esto, usar SMS luego de las catástrofes representa un gasto financiero muy considerable para aquellos que tienen ingresos bajos.

Los encuestados que usan Facebook y otros sitios de Internet para juntar información tienden a residir en las áreas metropolitanas, con ingresos más altos y niveles más altos de educación. Otra información que se resalta en las encuestas es que los encuestados con niños en sus hogares usan más las redes sociales.

 

Mantenerse en contacto por redes sociales y por SMS es genial (en teoría) y funciona bien en este tipo de eventos como el sismo de EEUU, pero en situaciones más extremas como el huracán Katrina o las inundaciones en el río Mississippi, el lag ocasionado por tipear SMS o actualizar el estado de las redes sociales puede ocasionar riesgos, por eso se recomienda en situaciones extremas no utilizar las redes sociales o internet salvo que sea urgente.

Creo que en teoría es muy fácil de decir, pero es muy difícil llevarlo a la práctica: si nos envían un mensaje de texto deberíamos al menos conformarnos con escribir “Estamos todos bien, no te preocupes”, y reanudar las comunicaciones cuando las infraestructuras de nuestra ciudad estén funcionando correctamente. Pero eso dependiendo de cuán adictos seamos a nuestros celulares y redes sociales. Aún así, creo que en épocas de emergencia es fundamental pensar en los demás, a veces siendo egoístas con detalles muy pequeños como mandar miles de SMS contando lo que nos pasó podemos ocasionar (si todos hacen lo mismo) que las telecomunicaciones colapsen y el número de muertes aumente.

Espero que nunca se tengan que ver envueltos en un terremoto o en un huracán. Pero si algún día les sucede, no abusen de los medios de comunicación. Creo que eso resume todo el artículo.

 

 

TRADUCCIÓN DE: Text Messages Aren’t Enough When Natural Disasters Strike | Fast Company. (El texto lo resumí de ahí, aunque el resumen y la traducción no son textuales)

[Imagen: Talia Frenkel/American Red Cross]

 

 

 

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El Réquiem de un Cuerpo

 

Pronunciarse una y mil veces como un animal que no somos, buscarnos nombres lejanos, fraudulentos. Inspirar miedos, expirar vapores densos, húmedos y agradables, que borren las tipografías de nuestros nombres, que disuelvan los caracteres de nuestros rostros. Simultáneamente.

 

Y frío, frío como nunca, frío, siempre. Una melodía que me llena con su frío de muerte. Y en el hielo creo ser al menos un objeto, algo que pueda ser utilizado, quizás si me disfrace como una cosa alguien me necesite y venga. Frío, soledad, frío de muerte.

 

La fiesta de los antifaces es solitaria y aburrida.

-¿Por qué vine? ¿Por qué estoy acá? Quiero mostrarme como soy. Estar desnudo y tranquilo…

 

Pero al final, ¿no será una máscara más esta música o este poema?

 

© RICARDO H. ORTIZ
Safe Creative #1106119438907
 
No dejen de ver este vídeo:
 
http://vimeo.com/8889748

 

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La música como elemento de tortura

 

Es verdad, cada uno de nosotros tiene un mambo particular, una zona oscura, un Dark Side que le gana a cualquier espada láser; una guarida de los demonios perfecta y bien cuidada que se resiste a cualquier tipo de exorcismos y bendiciones. Yo tengo mis mambos, sí, pero la mayoría son poéticos, demasiado efímeros, o tan etéricos que son imperceptibles, pero lo mejor de todo es que los vivo en silencio. En absoluto silencio.

Cada tanto cierro los ojos, abro un libro, vuelo. Es como si se me abrieran todos los chakras y me drogara con todas las energías del mundo.

 

Y en ese momento tan sagrado, tan íntimo, tan luminoso… que sentís que te estás a punto de despegar de tu cuerpo, que se detiene el espacio-tiempo, que se abren todas las puertas dimensionales… sucede algo:

Viene el HDP, el HDRMP de tu vecino y pone la música al palo. Encima tiene superpoderes. Tiene la habilidad sobrenatural para descubrir cuál es la música que más te saca de quicio y te pone eso, precisamente eso, lo que más odiás. Cumbia, cuarteto y reggeaton (todo junto); y no me refiero a Gilda o a Pitbull. No. Escucha cumbia villera, y el reggeaton del peor estilo, ese reggeaton grasa remixado con música electrónica, que no tiene nada que ver con las raíces del género. Es tan malo que apostaría a que ni siquiera él mismo sabe qué mierda escucha, ni como se llama la placa.

 

Entonces vos pensás una y otra vez: ¿Podrías hacer una entrada con todo esto, no? Contarles a aproximadamente 55.000 lectores que tenés un vecino realmente molesto. Entonces abrís tu sesión en WordPress.com, para expresarte, para dejar que esa ira no penetre cada poro de tu cuerpo.

Pero le aumenta un poquitito más a esa horrible y p*t@ música. (Lo censuro para que no se den cuenta)

 

Entonces querés agarrar un bate de béisbol y darle duro, bien duro, pegarle, gritando “oh yeah!” (O_o), hasta que un río de ketchup haga necesario que en este pueblo se instale un MacDonalds (acá no hay, sniff). No posteen boludeces respecto a esto, en China venden fetos asados en los restaurants y a ellos no les dice nada. No me caguen la onda metafórica.

Let me be.

Como los Beatles.

 

¡Cómo escucharía los Beatles ahora! Si no fuera por el giga HDLRPMQLRMP de mi vecino.

Está bien. Seguramente ustedes tienen su vecino molesto, y sino tendrán una madre, una novia, un amigo, que a fuerza de sentirse bien contaminan el mundo con sus horribles melodías, tarareos y ringtones. Aunque uno debería ser más abierto (de mente, claro) y aprender a tolerar todos los estilos musicales. Of course, Beavis, siempre que sean música, duh. No ese ruido molesto que nunca se calla. ¬¬

 

Pensándolo bien, me torturaron toda mi vida con la música, mi mamá escuchaba Sandro cuando yo era chiquito. Y un cantante que parecía que lloraba. Era malísimo, yo le pedía que sacara eso y ella le aumentaba el volumen. No sé si de fondo subyacía alguna razón un tanto sádica. Quizás yo hubiera preferido que me dejaran desnudo en un laberinto infinito, o que me encerraran en la jaula de los leones. Pero no. Ella me torturaba con su música.

 

Mi vida familiar estuvo llena de torturas, pero vamos a hablar sólo de las torturas musicales.

A mi hermana quien la torturaba era yo. Quizás era mi forma de vengarme. Ella me tenía prohibido escuchar música clásica y música ambient, porque adivinen qué? ¡La estresaba! #OMG! ¿Puede alguien estresarse con música tranqui? (Yo sé que si ella lee esta entrada me va a matar, pero quedate tranquila sister, sólo entran a mi blog unas 1.600 personas por día)

 

Resumiendo: de chiquito tenía a la madre macabra poniendo cosas como Abba, Sandro, Sergio Denis, Rafael, que cada tanto se iluminaba y ponía The Beatles… Y por el otro lado tenía a mi hermana: que me quitaba toda salvación musical, ya que ni cantar me dejaba.

Tengo que contarles que tanta represión musical terminó en esto. Años y años de terapia para verme obligado a abrir mi blog de música (que en un principio deseé que fuera de ópera, música clásica o música ambient). Y aquí estoy, sentado, intentando pensar, después de un día de trabajo y de estudio, porque quiero subir algo a mi blog, pero este tarado no me permite concentrarme. Aunque tengo que reconocer que podría ser peor: aunque no sé, porque hoy es viernes… :S Algunos findes pone la música a todo lo que da y empiezan a caer personas y más personas y toman y beben y gritan y fuman… en un departamento de dos por dos, que si suspirás salís volando por la ventana. Y eso no es lo peor: escuchan música fea, muy fea, tan pero tan fea que casi no escucho los gritos y los gemidos. Porque es obvio, si gritan “Cul3@d0, apagá la luz!”, y sentís que la cama golpea contra la pared, que parece ser de fino papel tissue… no pueden ser muchas cosas.

Aunque no me molesta tanto los gritos, ni los gemidos, ni que se junten cuarenta personas a copular en un espacio que con suerte entran dos personas. No, señor. Tumbaría su puerta, violaría su propiedad, pero para comenzar a saltar entre la multitud de gente en plena cópula, y luego destrozar, pulverizar, aniquilar hasta lo irreductible esos potentísimos buffers ya que lo que más me molesta de todo eso es esa odiosa cosa que él cree que es música.

 

 

De todas maneras… lectores. Yo tendré mi momento dulce, mi picante, vibrátil y sabroso momento de venganza. Algún día entraré en su casa, lo ataré a la silla y lo haré escuchar todo el día verdadera música: Brahms, Bach, y sobre todo: Händel. (Ñaca ñaca)

 

 

FIN.

 

 

(Cada vez que alguien lee y no comparte esta entrada un enorme asteroide impacta sobre un koala y éste muere trágicamente junto a toda su familia. Vos decidís…)

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